La Comisión del Comité Olímpico Internacional (COI) que esta semana evaluará la candidatura española a los Juegos de 2016 ya está en Madrid. Por delante quedan cuatro días de nervios, ilusión y duro trabajo en los que se intentará convencer a los comisarios de que la capital debe ser sede olímpica dentro de siete años por delante del resto de ciudades candidatas, Río de Janeiro, Chicago y Tokio.
Desde hoy y hasta el viernes, los trece componentes de la expedición -encabezada por la ex atleta marroquí campeona de 400 metros vallas en Los Angeles, Nawal El Moutawakel- escucharán las ponencias sobre los distintos temas incluidos en el dossier que el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, presentó al COI hace dos meses. Transporte y seguridad son algunos de los puntos clave, y cada ponente tendrá siete minutos para «convencer» a los emisarios de las cualidades de la organización madrileña. Mañana llegará el plato fuerte. Los delegados del Comité dedicarán toda la jornada a visitar las instalaciones olímpicas, en una examen final que se clausurará el viernes a mediodía.
Tras su periplo por Río de Janeiro (Brasil) y con un retraso de una hora, Ruiz-Gallardón, y la consejera delegada de Madrid 2016, Mercedes Coghen, recibieron en Barajas y a pie de pista a los miembros del comité. Antes de aterrizar, la comisión pudo apreciar desde el avión el logotipo de la candidatura, el «más grande jamás construido», desplegado sobre el Parque de Valdebebas.
El cartel, ubicado en los terrenos sobre los que se edificará el Centro Internacional de Prensa y la Villa de Medios, está realizado utilizando pinturas ecológicas, y ocupa una superficie de 40.000 metros cuadrados.
Tras la bienvenida, en la sala de Personalidades del aeropuerto les esperaba un grupo de niños, cada uno de ellos con un dibujo de uno de los miembros de la Comisión. Tras este primer encuentro, fueron sido trasladados en un autobús no contaminante y serigrafiado con el logotipo de la candidatura al Hotel Villamagna, donde se hospedarán durante su estancia en Madrid.
Allí se celebró la recepción de bienvenida, presidida por los Príncipes de Asturias y que contó con la presencia de Gallardón, Coghen, Bruno y Simoneta Gómez-Acebo, una nutrida muestra de deportistas españoles como Abel Antón, Emilio Butragueño o Iker Casillas, y numerosos representantes políticos e institucionales, como los portavoces en el Ayuntamiento de Madrid o el secretario de Estado para el Deporte, Jaime Lissavetzky.
Tras este acto, los miembros del COI asistieron a un segundo cóctel en los Jardines de Cecilio Rodríguez del Parque de El Retiro, como actos previos a la recepción oficial, que se celebra hoy con el jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, y la presidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre, entre otros. La presidenta aseguraba ayer a los medios que, si Madrid es la elegida, será «la mejor ciudad organizadora de toda la Historia».
El presupuesto presentado por las cuatro ciudades candidatas oscila entre los 5.577 millones de dólares y los 6.525 millones de Tokio y Río de Janeiro. Madrid, en un término medio, valora sus inversiones en 6.055 millones de dólares. Sin embargo, no todo son esfuerzos económicos. Las motivaciones de cada miembro del COI varía de forma personal, y cualquier detalle podría decantar la sede olímpica hacia cualquier lado.
No son sólo opiniones personales las que convertirán a una u otra ciudad en capital del olimpismo. Puede pesar la ley no escrita de la alternancia entre continentes, lo que condenaría a Madrid tras Londres 2012, y quizás, a Tokio, sólo ocho años después de Pekín. La condición de ciudadano de Chicago de Barack Obama, presidente de Estados Unidos, podría decantar la balanza hacia el lado estadounidense, pero la cercanía geográfica y la calidad del proyecto son otras variables en la resolución final. Aunque la visita termina este viernes, no será hasta el próximo 2 de octubre cuando el COI anuncie en Copenhague (Dinamarca) cuál de las cuatro aspirantes será la que se lleve los juegos Olímpicos de 2016.